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ADIÓS, NIÑO LOBO

Mi madre decía que al niño lobo la luna le traía sin cuidado, pero yo, por si acaso, las noches de plenilunio las pasaba en vela mirándole gruñir, durmiendo en la cama de al lado. Miedo no tenía, que él solo era un renacuajo y yo un mozo ya espigao , aunque algo de resquemor sí, porque desde aquel domingo que mi padre lo trajo a la casa no volvimos a saber nunca de mi hermana y mi madre ya no pudo pasar un día entero sin echar un lloro a cada rato.    Le llamamos niño lobo porque, además de criarse muy peludo y renegrío , mi padre lo encontró recién parido junto a una lobera y aullando como un animalico. A mí me extrañó mucho que siendo día de guardar se le antojase al hombre ir al monte a coger collejas con mi hermana, pero es lo que él nos dijo, y yo le creí. El caso es que al volver de misa nos encontramos al niño lobo desnudo y panza arriba junto a la lumbre y a mi padre calentando un barreño de agua y vertiendo leche con un embudo en una bota de vino. Entonces, mi mad...

CRÓNICAS IRRESISTIBLES

Yo jamás miro la hora, ni falta que me hace. Sé que es cerca de mediodía porque apenas hay sombra en las aceras; además, ya está abierto el parlamento y los viejos del pueblo han ocupado sus escaños en los poyetes de la báscula de la carretera, flemáticos y grises, como una especie de rinocerontes en peligro de extinción. A debate, la polémica decisión de la alcaldesa de no incluir en el programa de las fiestas de mayo la caldereta popular, por falta de cuartos, según ella, y la aprobación del gasto tope por cabeza para hacerle un regalo al Terencio por su cien cumpleaños. En el plano internacional, varios contertulios comentan la última desfachatez de Kim Jong-un, «el chino ese mantecoso», «es coreano, chorras». Todos creen saber lo que es un coreano, aunque por aquí no se haya visto a ninguno en persona.    El tráfico en este momento registra su mayor concentración en la entrada al municipio; llegan en caravana: el del pan, el hortelano y Nemesio el del correo, que cada día ...

FLASHBACK

Este viaje, que enseguida contaré, fue el último que mamá y yo hicimos juntas, y surgió de la fatalidad y las obligaciones del corazón. Por su parte, estaba latente el explícito deseo por volver donde todo empezó y acabar descansando eternamente en su tierra, junto a mi padre, su primer y único amor. Por la mía, aunque oculta y tardía, la necesidad de obedecerla por una vez en la vida, a pesar de su ausencia física, pues solo me quedaban sus cenizas y su póstumo mandato. Soy Irene Matas, hija única de la médica Isabel Hortelano, viuda del pintor Antonio Matas, mi padre, claro está. El pobre murió hace más de diez años de cáncer de pulmón, tenía cincuenta años, yo solo dieciséis. Una putada enorme. Mamá falleció de covid-19 el pasado catorce de mayo en el mismo hospital de Barcelona donde consiguió plaza fija desde que llegamos, el Vall d'Hebron. Papá marchó con ella y sus pinceles a la Ciudad Condal, siempre a su lado. Yo iba de polizón en sus tripas. Todavía vivo en el piso de...

Finalista en Cuarto Concurso de Poesía de la Editorial Zenda

Hace poco quedaba entre los diez finalistas de la editorial Zenda de un concurso de relatos sobre nuestros mayores, y ahora, repito entre los diez finalistas del cuarto concurso de Poesía en Instagram. https://www.zendalibros.com/cuarto-concurso-de-poesia-en-instagram-10-finalistas/ Alrededor de un millar de poemas han participado en el último concurso de poesía en Instagram, patrocinado por Iberdrola y dotado con 3.000 euros en premios. El jurado estaba formado por  Ana Merino, Antonio Lucas, Juan Gómez-Jurado, Espido Freire y Raquel Lanseros, y con Miguel Munárriz  como secretario. Esta era mi propuesta: @javier_celada_poesia

Finalista del concurso de historias sobre #NuestrosMayores. Muy agradecido

Ganador y finalistas del concurso de historias sobre #NuestrosMayores : Publicamos el relato ganador y los diez finalistas dentro del Concurso de historias sobre #NuestrosMayores organizado por Zenda e Iberdrola. Todos los relatos finalistas son muy recomendables, especialmente el ganador. El relato con el que participé, La memoria de Remedios, está incluido en la noticia, y también lo podéis encontrar en la anterior entrada al blog. Está inspirado en familiares, y en circunstancias acaecidas en los días de confinamiento.

LA MEMORIA DE REMEDIOS

LA MEMORIA DE REMEDIOS Como tantas noches desde hace meses, después de calcular que su estómago había completado con éxito la digestión de la pieza de fruta y el yogur desnatado clesa , Remedios se retiraba a paso resignado a su minúscula habitación de la residencia en compañía de la cuidadora de turno. Antes de acostarse tenía la mujer la sana costumbre de reordenar lo ordenado y pasar un trapo y un multiusos a los pocos enseres del básico rectángulo que ahora definía su vida. Ya estaba en la cama dispuesta a apagar la luz y descansar cuando vio una diminuta huella en el pie mismo de la lámpara de la mesita, sacó del cajón un pañuelo de tela Guasch , sus favoritos, exhaló vaho sobre el metal dorado y comenzó a frotarlo con ánimo casi masturbatorio. Como consecuencia de la fricción o de la imaginación de la anciana, eso poco importa, surgió en el haz luminoso de la lámpara un espectro etéreo y verdoso de apariencia bonachona que desperezándose trataba de adaptarse a su nueva ...

Querido diario. Javier Celada. Abril de 2020

Abril de 2020, en pleno confinamiento, hacemos un ejercicio de imaginación pensando un futuro amargo.